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Pruebas de sangre permiten diagnostico más simple y confiable de la ELA

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es un síndrome neurodegenerativo fatal de aparición en adultos, caracterizado por la aparición insidiosa de síntomas y signos motores progresivos secundarios a la pérdida de las neuronas motoras superiores e inferiores y sus tractos.

Los neurofilamentos son heteropolímeros de filamentos intermedios del citoesqueleto específicos de las neuronas compuestos por la cadena liviana de neurofilamento (NFL), cadena media de NF y cadena pesada de NF (NFH), en combinación con la internexina α en el sistema nervioso central o la periferina en el sistema nervioso periférico.

Científicos clínicos de la Universidad de Gotemburgo (Gotemburgo, Suecia) y la Universidad de Umeå (Umeå, Suecia), cuantificaron retrospectivamente el NFL en el líquido cefalorraquídeo (LCR), la cadena pesada del neurofilamento fosforilado en el LCR (pNFH) y el NFL plasmático, en muestras almacenadas que se recolectaron en el trabajo de diagnóstico de 234 pacientes con ELA, 44 imitadores de ELA y nueve controles. El equipo evaluó el desempeño diagnóstico, el valor pronóstico y la relación con el lugar de aparición y el genotipo.

Imagen: Un análisis de sangre en busca de neurofilamentos puede diferenciar los subgrupos de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la ELA, de los diagnósticos miméticos comunes (Fotografía cortesía de la Asociación para la Degeneración Frontotemporal).

Las concentraciones de NFL en el LCR se analizaron con un ELISA validado con variaciones intra e interplacas de < 8 % y < 13 %, respectivamente. Los análisis de NFL LCR se realizaron por duplicado. Dos muestras de control no se analizaron para NFL LCR debido al volumen limitado del LCR. Las concentraciones de pNFH en LCR se midieron con un ELISA desarrollado internamente con modificaciones menores con variaciones intra e interplacas de  < 3,9 % y < 9,4 %, respectivamente. Con respecto a los análisis de pNFH en LCR, se evaluaron 226 muestras por separado debido al volumen limitado de LCR. Las concentraciones plasmáticas de NFL se midieron utilizando un ensayo de matriz de molécula única (SIMOA) en un analizador HD-1 (Quanterix, Billerica, MA, EUA;) con variaciones intra e interplacas de < 10 % y < 12 %, respectivamente.

Los investigadores informaron que los niveles de NFL LCR, pNFH LCR y NFL en plasma, aumentaron significativamente en pacientes con ELA en comparación con pacientes con neuropatías y mielopatías, pacientes con miopatías y controles. Además, los niveles de pNFH en el LCR y el NFL en plasma fueron significativamente más altos en pacientes con ELA que en pacientes con otras enfermedades de neuronas motoras. Los pacientes con ELA de inicio bulbar tenían niveles plasmáticos de NFL significativamente más altos que los pacientes con ELA de inicio espinal. Los pacientes con ELA con mutaciones en C9orf72HRE tenían niveles plasmáticos de NFL significativamente más altos que los pacientes con mutaciones en SOD1. La supervivencia se correlacionó negativamente con los tres biomarcadores.

Arvin Behzadi, estudiante de doctorado y primer autor del estudio, dijo: “Encontrar casos sospechosos de ELA a través de un análisis de sangre abre oportunidades completamente nuevas para detectar y medir los neurofilamentos en la sangre recolectada longitudinalmente, permite una cuantificación más fácil de los efectos del tratamiento en ensayos clínicos de medicamentos en comparación con la recolección longitudinal de LCR. Encontrar ELA temprano en el curso de la enfermedad puede facilitar la administración más temprana del tratamiento farmacéutico, antes de que los músculos se atrofien”.

Los autores concluyeron que los tres biomarcadores tienen valor clínico para afirmar un diagnóstico de ELA y excluir posibles imitadores de ELA. La pNFH en el LCR mostró el AUC más alto en términos de diferenciar la ELA de los imitadores de ELA. El análisis de NFL en plasma tiene la ventaja de que no requiere una punción lumbar, tiene solo una diferencia mínima en el desempeño diagnóstico en comparación con los niveles de NFL en el LCR y muestra el AUC más alto en términos de pronóstico de supervivencia a corto y largo plazo de ELA. El estudio se publicó originalmente el 11 de noviembre de 2021 en la revista Scientific Reports.

Enlaces relacionados:
Universidad de Gotemburgo
Universidad de Umeå
Quanterix

Fuente: labmedica.es

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