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Quién fue… Stefano Borgonovo: un campeón de Europa y su lucha contra la ELA

Vamos a cerrar la semana recordando a un futbolista que tocó la gloria durante su etapa de jugador, pero cuya vida acabó pronto por una grave enfermedad. Es Stefano Borgonovo.

Nacido el 17 de marzo de 1969 en Giussano, Lombardía, Italia, debutó en la Serie A con tan solo 17 años en las filas del Como, donde se desempeñaba como delantero.

El Milan lo fichó en 1986 y lo cedió primero al Como, donde estuvo dos años, y luego a la Fiorentina (88-89). Allí, Borgonovo coincidió con un tal Roberto Baggio. Se hicieron muy amigos y además, en el campo crearon una sociedad temible. En Italia se bautizó como la ‘B2’ (por las letras de sus apellidos) y gracias a sus goles, metieron a la Fiore en competición europea.

Tras este éxito, que también le valió para debutar con la selección italiana, el Milan lo repescó, con la idea de convertirlo en el suplente de Marco van Basten. Borgonovo cumplió y de hecho, marcó un gol vital en semifinales de la Copa de Europa de 1990 ante el Bayern. El Milan acabaría ganando el trofeo.

No obstante, Borgonovo quería ser titular, así que dejó el Milan y se fue a la Fiorentina, aunque no alcanzó el nivel de su anterior etapa. Un año después se fue al Pescara y luego lo contrató el Udinese, donde pasó tres temporadas (una de ellas cedido en el Brescia). Colgó las botas en 1996.

Casado y con cuatro hijos, tras retirarse inició una carrera como entrenador en Como, pero su salud empezó a declinar. En 2008 se le diagnosticó esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Desde entonces centró todos sus esfuerzos en combatir la enfermedad a través de una fundación con su nombre.

El 8 de octubre de 2008, en el Artemio Franchi de Florencia, se disputó un amistoso entre los dos clubes de su vida, la Fiorentina y el Milan, para recaudar fondos contra la ELA. Antes del partido, saltó al terreno de juego Roberto Baggio. Enfundado en una camiseta viola, empujaba la silla donde su amigo Roberto Borgonovo no podía ocultar, pese a lo avanzado de su enfermedad, una sincera sonrisa. La imagen emocionó a toda Italia.

El 27 de junio de 2013, Stefano Borgonovo moría en Florencia. Tenía 49 años. Tres mil personas acudieron a su funeral, que se celebró en su ciudad natal Giussano.

Hoy en día, su fundación sigue trabajando para combatir la ELA.

Volvemos el jueves.

Fuente: blogs.20minutos.es

 

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