Saltar al contenido

La ELA y su relación con el sistema inmunitario: qué sabemos hasta ahora

  •  

Un estudio realizado por el Instituto de Inmunología de La Jolla y el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia sugiere que el sistema inmunitario podría ser un factor más a tener en cuenta en la progresión de la ELA.

Este estudio abre una vía para la investigación sobre la ELA, enfermedad en la que intervienen múltiples procesos biológicos al mismo tiempo, y plantea oportunidades que deberán validarse en futuras investigaciones.

Un reciente estudio publicado en la revista Nature, realizado por el Instituto de Inmunología de La Jolla y el Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia, plantea una nueva hipótesis sobre la relación entre el sistema inmunitario y la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). La investigación sugiere que el sistema inmunitario podría ser un factor más a tener en cuenta en la progresión de la enfermedad.

El artículo científico señala que el gen C9orf72 puede actuar como un antígeno (fragmento de proteína que reconoce el sistema inmune y que genera una respuesta defensiva) que provoca una respuesta autoinmune. En concreto, identifica respuestas autoinmunes frente a epítopos (fragmentos de proteínas que son reconocidos por el sistema inmune adaptativo) derivados de C9orf72, mediadas principalmente por células T CD4+.

En pacientes con ELA, estas respuestas se caracterizan por un sesgo hacia la producción de IL-4 e IL-10, moléculas del sistema inmune con un papel antiinflamatorio. Esta activación autoinmune es aún mayor en quienes tienen mutaciones en C9orf72, lo que sugiere que potencian una reacción inusual contra su propia proteína.

Por otro lado, se observó que la respuesta de células T mediada por IL-10 fue mayor en individuos con ELA que tenían un tiempo de supervivencia estimado más largo. Esto sugiere que las respuestas inmunes que favorecen la producción de IL-10 podrían ayudar a frenar o controlar la progresión de la enfermedad, una línea que, según los investigadores, merece explorarse en el futuro por su potencial terapéutico (1).

La neuroinflamación y su relación con la ELA

La ELA es una enfermedad neurodegenerativa causada por la muerte de neuronas motoras, en la que hay presencia de neuroinflamación en los tejidos afectados. Hay distintos mecanismos inmunes, como la infiltración de células T y la activación de la microglía, particularmente en la médula espinal, que pueden contribuir a una progresión más rápida de la enfermedad (2). Otros estudios han hipotetizado que los linfocitos T podrían contribuir a la pérdida neuronal (3).

La relevancia de este nuevo estudio reside en la relación del sistema inmune con la proteína C9orf72, cuyas mutaciones suponen la alteración genética más prevalente dentro de la población europea con ELA, encontrándose en el 40 % de los casos familiares y cerca del 10 % de los casos esporádicos de la enfermedad (4).

Una vía en fase de exploración

Conviene recordar que ya se han realizado ensayos clínicos centrados en la neuroinflamación y que sus resultados no han sido satisfactorios (5). Esto podría deberse a que la ELA no responde a un solo mecanismo, sino que intervienen múltiples procesos biológicos al mismo tiempo.

Estos hallazgos refuerzan la hipótesis de que la neurodegeneración en ELA puede estar impulsada por un desequilibrio entre vías proinflamatorias y antiinflamatorias. Pero al igual que en otras enfermedades autoinmunes, como la esclerosis múltiple o el párkinson, podrían existir diferentes antígenos diana que contribuyan a la progresión de la patología (6).

En este contexto, las estrategias terapéuticas que buscan potenciar las células T reguladoras o modular las respuestas de células T específicas frente a C9orf72 representan un enfoque prometedor. Esto podría permitir un control más preciso de la respuesta inmune, reducir el daño neuroinflamatorio asociado a la enfermedad y ralentizar su progresión, aunque será necesario que futuros estudios confirmen su efectividad.

Más investigación para encontrar certezas

Aún queda mucho por investigar para comprender en profundidad las causas de la ELA. Por eso, es necesario realizar más estudios que confirmen si realmente existe un componente autoinmune en la enfermedad, así como verificar el papel que desempeñan la inflamación y el sistema inmunitario en su aparición y progresión.

Distintos grupos de investigación ya se encuentran enfocados en la relación del sistema inmune y la ELA, como el del Dr. Oriol Dols Icardo, del Instituto de Investigación de Sant Pau en Cataluña, que fue ganador en el año 2024 de una de nuestras Ayudas Unzué-Luzón.

Además del sistema inmunitario, es necesario valorar la implicación de otros mecanismos que podrían intervenir en el desarrollo de los diferentes factores biológicos presentes en la ELA, los cuales deberán explorarse con mayor profundidad en estudios futuros. Debido a ello, es evidente que la medicina de precisión va a ser el futuro para tratar estas enfermedades, ya que esta busca adaptar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento a las características individuales de cada paciente.

Estos avances son un recordatorio de la importancia de seguir apoyando la investigación básica y clínica. Desde la Fundación Luzón, seguiremos impulsando iniciativas que abran nuevas oportunidades para descubrir las causas de la enfermedad y desarrollar tratamientos capaces de detener o, en el mejor de los casos, revertir su sintomatología.

BIBLIOGRAFÍA

1. Michaelis T, Lindestam Arlehamn CS, Johansson E, Frazier A, Berry JD, Cudkowicz M, et al. Autoimmune response to C9orf72 protein in amyotrophic lateral sclerosis. Nature. 1 de octubre de 2025;1-9.

2. Appel SH, Beers DR, Zhao W. Amyotrophic lateral sclerosis is a systemic disease: peripheral contributions to inflammation-mediated neurodegeneration. Curr Opin Neurol. 1 de octubre de 2021;34(5):765-72.

3. Lai JD, Ichida JK. C9ORF72 protein function and immune dysregulation in amyotrophic lateral sclerosis. Neurosci Lett. noviembre de 2019;713:134523.

4. Renton AE, Majounie E, Waite A, Simón-Sánchez J, Rollinson S, Gibbs JR, et al. A hexanucleotide repeat expansion in C9ORF72 is the cause of chromosome 9p21-linked ALS-FTD. Neuron. 20 de octubre de 2011;72(2):257-68.

5. Bensimon G, Leigh PN, Tree T, Malaspina A, Payan CA, Pham HP, et al. Efficacy and safety of low-dose IL-2 as an add-on therapy to riluzole (MIROCALS): a phase 2b, double-blind, randomised, placebo-controlled trial. The Lancet. 24 de mayo de 2025;405(10492):1837-50.

6. Mimic S, Aru B, Pehlivanoğlu C, Sleiman H, Andjus PR, Yanıkkaya Demirel G. Immunology of amyotrophic lateral sclerosis – role of the innate and adaptive immunity. Frontiers Neuroscience. 30 de noviembre de 2023;17. Disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/neuroscience/articles/10.3389/fnins.2023.1277399

Fuente: https://www.ffluzon.org/