Mi día a día, testimonio de Emma Alfaro

Nazco cada día, al abrir los ojos y contemplar el cielo a través de la ventana. Las flores que coloque en la pequeña zotehuela alegran la mañana, tan solo por sus colores, su belleza arquitectónica y las fragancias que despiden.

Un pequeño pájaro grisáceo de cola larga y pico fino brincotea entre las ramas, se detiene y canta la mejor melodía, ha deleitado mis odios. En ocasiones viene un colibrí atraído por las flores, su rápido aleteo me impresiona, en el tallo del geranio se asolea la lagartija. Los gatos moteados y combinados se pasean oriundos en la azotea de la casa de atrás. Pobre de aquel que no haya oído el canto de las aves o se halla maravillado de los colores de las flores, trato de imaginar el planeta sin aves y flores, cerrando los ojos. Sería un mundo silencioso y triste.

Todas esas cosas que son tan simples me hacen despertar por la mañana, amar y aferrarme a la vida, de esa forma empieza mi día. Por la tarde me metaforseo, como el cuento de metamorfosis que escribí. Entonces me crecen enormes alas empiezo a volar alto y muy lejos. Para eso nacieron las crisálidas y yo. He viajado a: Inglaterra, España, Francia, Alemania, Rusia, Israel, India, Estados Unidos, Canadá etc. Diversos personajes he conocido: escritores, pintores, científicos, ricos y pobres, buenos y malos. Gracias a la literatura conozco paisajes y personas. De manera que nunca estoy sola, pienso e imagino cada escena, los rostros y la fisionomía de cada personaje.

No siempre leo, hay días en que pienso que voy a pintar las manos inertes, otros días que voy a escribir. Veo en la mente los personajes, vestimenta, paisajes, escenarios y escucho los diálogos. En ocasiones me siento a observar los árboles y plantas del patio, mariposas, libélulas, pájaros comiendo alpiste y otros animales que se atraviesan en el camino, la lluvia y el viento. Muchas veces despierta romántica, canto las canciones del celular. Como ven llevo una vida contemplativa e imaginativa. Por la noche veo series y programas de ciencia o películas. Ahí no se acaban las actividades, antes de dormir pienso en lo que haré mañana, medito y duermo en santa paz, teniendo sueños agradables.

Antes de la pandemia, salía a comprar mandado, porque han de saber que me dan gasto y yo lo administro, tengo que ahorrar para Elvis y Tomasina llegaron a mi vida en plena pandemia. Dando otro sentido de vida. Elvis un perro mestizo y callejero que adoptamos, con pinta de malo en realidad es un pan de Dios, un angelote. Tomasina es una gatita negra que llego pidiendo comida, pensamos que era macho, para sorpresa nuestra, tres meses después dio a luz a cuatro preciosos gatitos; los dimos en adopción, asegurándonos que los cuidaran y quisieran.

Darwin hizo un descubrimiento importante: las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni más inteligentes; sino las que más se adaptan a los cambios. Yo me adapte rápido a mi nueva vida. ¡Les aseguro! “no sobrevivo, vivo”. Esta hecho de amor mi corazón. Soy una loca enamorada de la vida. Es la razón por la que he vivido 17 años con la ELA. Digamos que el motor de mi vida es el amor. No todo es felicidad, seria antinatural y patológico. Cuando la nostalgia posiciona el alma, los recuerdos vienen a mí. Entonces lloro y lloro, hasta marchitarme. Al día siguiente amanezco como siempre, con una sonrisa y agradecida de estar viva.

En el verano, la lluvia, arrulla los besos robados, el amor, el idilio, la intimidad ¿Por qué no hablar de ello?, ¿Por qué reprimir las sensaciones placenteras?, si estoy viva. Me arreglo y perfumo solo para mi amado esposo y para que me vean mis adorados hijos y que la ELA no me ha vencido, sigo siendo la misma de antes, con algunas modificaciones anatómicas y estructurales.

Algunos enfermos dicen que es un infierno la ELA, sin saber que ellos, la hacen así, arrastrando consigo al averno a la familia, algunos la maldicen, ¡Yo!, no . Al contrario, agradezco haber conocido a personas que nos ayudan sin pedir nada a cambio (Fundación Gila y Fyadenmac ). No estamos solos en el sinuoso camino de la enfermedad. No vivo en un lecho de rosas, no hay día en que no me duela algo. La excesiva saliva me ahoga, pero si me detengo a pensar en ello lloraría todo el día. Me he enfrentado a situaciones medicas muy graves, y heme aquí. La actitud cuenta mucho, tiene razón la sabia profesora de meditación Gaby, al decir que la vida me preparo para esta nueva condición. Desde niña fui muy introvertida, se me dificultad hablar en público y hacer amistad. De grande ahora la ansiedad y agorafobia me fueron encerrando hasta quedar aislada, lo cual no me venció y trate de salir de ese círculo. No importa la vida que nos toque, hay que disfrutar cada segundo, como si fuera el último día, trata de encontrar el orden que disimule el caos.

VIDA
Cuando el ocaso de mi vida llegue
quiero despedirme de ti vida
con una sonrisa, no con una mueca de dolor eterno.
Se que es frio y oscuro el invierno
más ardera con tal fuerza el corazón
que fundirá el invierno
Nacerá un nuevo sol.
Vida has bendecido los días de pena
has premiado el sufrimiento
rodeándome de ángeles, con amor y ternura
con besos y caricias, sonrisas y alegrías.
¿Qué más puedo pedirte vida?
más que sufrimiento
para seguir bendiciéndote.
Te he dado todo
me has dado todo
No, nos debemos nada.
Quedamos en paz
Cuando el frio y oscuro invierno llegue
Quiero agradecerte con una sonrisa eterna

Autor: Emma Alfaro Contreras.

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