Inicio de la ELA es precedido por la alteración de la actividad de los fibroblastos perivasculares

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa de las neuronas motoras que eventualmente causa atrofia muscular, parálisis y muerte. Actualmente no hay cura.
La causa de la ELA solo se comprende en el 5% al 10% de los pacientes que tienen una forma hereditaria de la enfermedad.

Los pacientes con ELA muestran una alta variabilidad de edad al inicio, síntomas no motores y supervivencia. En los últimos años, los científicos han cambiado el enfoque de las explicaciones neurológicas a estas diferencias y se han interesado, por ejemplo, en el sistema vascular cerebral, que suministra oxígeno y nutrientes al tejido cerebral.

Los científicos especializados en Proteómica de Afinidad del Karolinska Institutet (Estocolmo, Suecia) y sus colegas internacionales, utilizaron un método de enriquecimiento de tipo celular ponderado por expresión para inferir la actividad celular en las muestras de médula espinal de pacientes con ELA esporádica y modelos de ratón de esta enfermedad. Examinaron los niveles de una gran cantidad de proteínas marcadoras potenciales en el plasma de 574 pacientes con un diagnóstico reciente de ELA y 504 controles sanos de cuatro países.

El equipo informó que los pacientes con ELA esporádica presentan patrones de actividad celular consistentes con dos modelos de ratón en los que el enriquecimiento de genes de células vasculares precedió a la respuesta microglial. En particular, durante la etapa presintomática, las células de los fibroblastos perivasculares mostraron los enriquecimientos génicos más fuertes, y sus proteínas marcadoras, Fosfoproteína 1 secretada (SPP1) y Cadena Alfa 1 de colágeno tipo VI (COL6A1), se acumularon en los espacios perivasculares agrandados en los pacientes con ELA esporádica. Además, en el plasma de 574 pacientes con ELA de cuatro cohortes independientes, los niveles elevados de SPP1 en el momento del diagnóstico de la enfermedad predijeron repetidamente una supervivencia más corta con un efecto más fuerte que los factores de riesgo establecidos de aparición bulbar o niveles de neurofilamentos en el líquido cefalorraquídeo.

Anna Månberg, PhD, la primera autora del estudio, dijo: “Es emocionante ver cómo los resultados de nuestro análisis de proteínas se podrían conectar con la amplia gama de análisis celulares y moleculares que hemos realizado y revelar la asociación identificada con la progresión de la enfermedad”.

Los autores concluyeron que la actividad del fibroblasto perivascular, recientemente descubierto, puede predecir la supervivencia de los pacientes con ELA y proporcionar un nuevo marco conceptual para reevaluar las definiciones de la etiología de la ELA. El estudio fue publicado el 15 de abril de 2021 en la revista Nature Medicine.

Fuente: labmedica.es

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