Stephen Hawking y la tormentosa vida matrimonial con sus dos esposas

Aunque el aclamado fallecido científico británico Stephen Hawking es reconocido por sus grandes aportes a la astrofísica, es poco lo que se habla de su vida personal. Y a pesar de que existen muchas dudas sobre verdadera vida íntima, lo que sí se sabe es que con sus dos esposas mantuvo relaciones complicadas.

Hawking padeció de esclerosis lateral amiotrófica desde muy temprana edad. Por esta enfermedad neurodegenerativa, diagnosticada a los 21 años, los médicos solo le dieron un par de años de vida. No obstante, aunque pudo vivir una larga vida, estuvo llena de limitaciones al no poder moverse ni hablar por sí mismo.

Esta complicación de salud, que lo acompañó hasta su muerte a los 76 años de edad, hizo que sus relaciones amorosas no fueran las más agradables. Su primera esposa fue Jane Wilde Hawking, con quien estuvo por más de 20 años, desde 1965.

A pesar del amor de ambos, todo terminó en separación en 1991, cuando la relación de ambos fue consumida por la fama que iba en auge para el científico, pero también por la enfermedad que se interponía entre ambos.

La propia Jane confesó, en revelaciones y declaraciones posteriores, que la enfermedad de su esposo hacía que todo fuera más complicado, porque debía cuidar de él siempre e incluso afectaba su vida sexual.

Su segunda esposa fue Elaine Mason, quien trabajó primero como su enfermera. Se casó con ella en 1995 y terminaron divorciándose en 2006, tras fuertes acusaciones de maltrato de la mujer contra el científico, según reveló el diario El Mundo.

Fueron los hijos de Hawking quienes denunciaron el abuso por parte de Mason, quien pareciera sentir resentimiento hacia el astrofísico por el hecho de siempre ser el centro de atención, por su fama. Incluso, llegó a confesar que ella no era “nada, soy invisible como el aire”, en relación a la anulación que sentía al lado de su esposo.

Aunque el propio Hawking se negó a los maltratos, era de conocimiento público lo tormentosa que resultó la relación.

Fuente: vistazo.com

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